Magdalena, sexto departamento con más violencia sexual contra menores
- Por: Jorge Agudelo M.
- 4 sept 2019
- 4 Min. de lectura

Qué vergüenza produce decirlo, pero el Departamento del Magdalena es el sexto en el país con más casos de niños víctimas de violencia sexual y de maltrato, según informe reciente del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF: 382 menores fueron violentados durante el primer semestre del año 2019. Estas cifras son una radiografía de lo que nuestros niños viven a diario.
Por eso es urgente que el Estado y la sociedad se imponga nuevos retos para erradicar todas las formas de violencia y trabajar en el cambio de comportamientos sociales, esta debe ser una tarea articulada con todos los actores y sectores de la sociedad, ya que ninguna forma de violencia puede ni debe ser aceptada.
La clase dirigente y política que maneja el país, vuelvo y lo repito, no nos quiere, no quieren al pueblo para el que juran gobernar, si quisieran a los colombianos, ya hubieran implementado la cultura de la prevención en el país, porque hace 15 años, con la producción de mi segundo libro denominado “La cultura de la prevención, una urgencia social”, vengo señalando que “mientras Colombia no adopte la cultura de la prevención como una política pública, de manera integral y a todos los niveles, desde la primaria, pasando por la educación media y superior, capacitando a las comunidades y a toda la población, no dejaremos de ser especialistas en la atención de desastres y de ser un desastre en la prevención de los mismos, y que si las tragedias aumentan anualmente es porque estamos actuando mal.
Así de sencillo, como dijera “El Pibe”. Se trata entonces de cambiar el rumbo de nuestra acción: privilegiar la prevención, para disminuir la atención de los accidentes, de las enfermedades, de los maltratos, de las violaciones, de los abusos, de las tragedias y la muerte”.
Más claro no canta un gallo…Son innumerables y cada vez más frecuentes los casos de violaciones sexuales a menores en Colombia. El Instituto de Medicina Legal reporta 17.574 casos en lo corrido del año 2018, es decir, 64 casos diarios.
Como colombianos no podemos ser indiferentes ante hechos tan lamentables y atroces como el sucedido a la niña Génesis Rúa, de 9 años, violada, asesinada y quemada en Fundación, Magdalena, y la tragedia de todos los casos conocidos que, con el dolor de sus familias, han puesto al descubierto una sociedad enferma, espectadora, indiferente y cómplice. Pero que tiene remedio, si implementamos la cultura de la prevención. Debemos cuidar a todos los niños y no sólo a los propios, garanticémosle un entorno seguro y saludable en la familia, en su guardería, en su colegio, en su iglesia, entre sus amistades, entre sus vecinos, en la sociedad y en el Estado en general.
Los gobiernos, nacional y locales, deben priorizar en sus planes de desarrollo el fortalecimiento de la familia como núcleo de la sociedad, iniciar programas con recursos de salud sexual y reproductiva, invertir en enseñar a los padres pautas de crianza y en la protección integral de niños, niñas y adolescentes. El Ministerio de Salud y/o Educación debe sacar una circular urgente para que todas las secretarías de salud y/o educación lideren la formación de los ciudadanos en tres aspectos claves: en valores, para ser buenos ciudadanos, en la crianza de entornos seguros y saludables para la familia y en el manejo de las emociones.
Debemos hacer realidad y asumir la corresponsabilidad entre el Estado, la familia y la sociedad que está consagrada en la Constitución de 1991 y reglamentada en el Código de Infancia y Adolescencia. Ese proyecto colectivo de país, alrededor del objetivo común de la protección integral de los niños, es el desafío para nuestros líderes políticos. No hay otra forma para restaurar la confianza de los niños que convertir a todos los adultos en garantes de sus derechos.
Aquí es donde radica el trabajo de prevención, que en últimas es lo que salva a los niños de la existencia de los monstruos. Todos sabemos que la cadena perpetua no es más que el último eslabón de una larga cadena de omisiones. Poner el acento en el aumento del castigo, es una actitud irresponsable. Lo responsable es impulsar la prevención…Todos lo tenemos claro: “Es mejor prevenir que curar”. La Prevención es fuente de seguridad, de salud, de vida y de productividad. Por Dios, ¿Cuándo será que entenderemos y aplicaremos este verbo? Verbo que aplican los dirigentes de los países que sí quieren a su gente, como los países nórdicos en Europa, Suecia, Dinamarca, Finlandia o como Cuba en América.
Por favor, no nos contentemos más con titulares de prensa sensacionalistas o con reacciones populistas y mediáticas de funcionarios y dirigentes políticos. Si no le jalamos a la prevención, los accidentes, las enfermedades, los maltratos, los abusos, las violaciones, las tragedias y las muertes, no solo no van a disminuír, sino que van a aumentar, como lo venimos demostrando desde hace 15 años. Si desde hace 15 años hubiéramos empezado a implementar la cultura de la prevención, ya tuviéramos resultados positivos, y no tendríamos monstruos en la sociedad que acaban con la Génesis del mundo, porque esos ciudadanos tendrían el control de sus emociones, por lo tanto manejarían una alta inteligencia emocional, serían ciudadanos ejemplares y felices, en un país que desea y necesita vivir en paz.
Por lo tanto, la prevención es la consigna…No es la cadena perpetua…No nos equivoquemos más…Señor Presidente Duque, congresistas y clase dirigente, ¿Cuándo empezamos? ¿Será que necesitamos más muertos? Creo que más vale tarde que nunca… ¿sí o no? Manos a la obra.





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