La Alcaldía de Soledad (II): Alcalde, con tal de salir de allí, constrúyala donde sea
- Por: Moisés Pineda salazar
- 26 jul 2016
- 3 Min. de lectura

El más importante "Negocio de una Ciudad" es el suelo. De sus atributos y usos, se derivan los impuestos que nutren la vida municipal. Por eso, llama la atención que cuando se emprende la tarea de formular el Plan de Ordenamiento Territorial de un Municipio, los principales dolientes no sean los ciudadanos propietarios de los inmuebles afectados por las decisiones que se tomen en el Concejo Municipal, sino los urbanistas, los especuladores/ rentistas y los depredadores del suelo urbano, quienes en el proceso, pujan porque se alcancen decisiones que favorezcan a sus negocios. Así, "beneficiar a la Ciudad" se convierte en fuente de "proyectos y negocios" que, muchísimas veces solo enriquecen a unos pocos particulares. Cabalgando sobre la decisión de "revitalizar el Centro de Barranquilla", la Ciudad decidió abandonar la cuadrícula del Centro Civico para instalar la Alcaldía Distrital en la que fue la Sede del Banco de La República, en el Paseo Bolivar. Al hacerlo, se argumentaba que se le devolvía la vida a la arteria principal del entramado patrimonial de Barranquilla y se estimulaba la inversión privada en la actividad comercial, especialmente orientada al universo de los consumidores de "El Planeta Sur".
"Los del Planeta Sur", así es como se les llama a los más de setecientos mil habitantes de aquel punto geográfico de la Ciudad y otro tanto y más que residen en el del Departamento que, a pesar de los desarrollos comerciales que se dan en los cruceros de la Avenida Circunvalar con las Calles 17, 30, 45 y 47, siguen siendo los principales usuarios y consumidores de los negocios ubicados en el Centro Histórico de Barranquilla. Legitimados por la opinión pública, por las visiones del futuro que se promovían desde los medios de comunicación y por las condiciones deplorables del edificio de la calle Caldas, los barranquilleros aplaudimos una intervención arquitectónica que, luego vinimos a descubrir, le significó Barranquilla gastar una cantidad de dinero superior a la que se hubiera invertido construyendo un edificio totalmente nuevo. El del Banco de La Republica, diseñado para soportar las actividades propias de un Banco Central, atendidas en unas treinta oficinas repartidas en siete pisos, ocupadas por menos de un par de centenares de oficinistas especializados en las complejas tareas de la entidad, de la noche a la mañana, pasó a alojar a varios centenares de empleados municipales, "añuquios"en remedos de oficinas armadas con divisiones a media altura y dotadas con muebles chinos de pésima calidad. Aquellas instalaciones del Paseo Bolívar, son una especie de "contenedor industrial de burócratas" que laboran en condiciones de trabajo (espacio, luz, aireación, mobiliario) que cualquier inspector del Ministerio calificaría de precarias y contrarias a la salud, a las normas de seguridad industrial y a la dignidad misma del trabajador, igual en la de Barranquilla que en la Alcaldía de Soledad.
Sin embargo: ¿al Alcalde quien lo ronda ? y, a los Sindicatos ¿quién los atiende cuando se quejan? Si es que se quejan.... Varios miles de usuarios de los servicios que ofrece la municipalidad, comenzaron a circular diariamente por sus corredores en penumbra, y por sus escaleras estrechas, que en el diseño inicial de la edificación, fueron construidas como salidas de emergencia en caso de fallar los vetustos ascensores dispuestos para el servicio de los pocos empleados del banco. La Alcaldía del Paseo de Bolivar que se puso a funcionar, "con tal de salir de las viejas instalaciones" de la 38, era una verdadera trampa humana para los usuarios que todavía hoy no cuentan con condiciones para moverse y estar allí con seguridad. Como si fuera poco, el edificio carece de tuberías, hidrantes y aspersores necesarios para sofocar incendios.
En tales condiciones, si el Cuerpo de Bomberos tuviera que certificar las condiciones mínimas exigibles para un edificio con las especificaciones y los usos de la Alcaldía del Paseo Bolívar, muy seguramente hubiera mandado a cerrarlo y el Patrono hubiera tenido que pagar cuantiosas y sucesivas multas. Pero,¿cuál de los Comandantes de Bomberos la emprende contra su propio Jefe en el Paseo Bolívar en Barranquilla o en Granabastos en Soledad?





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