Peces introducidos en Colombia podrían amenazar biodiversidad
- Redacción Acta diurna

- 20 abr 2016
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El profesor José Iván Mojica, del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, se mostró preocupado por el Decreto 1780 de 2015, decretado por los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible, de Agricultura y Desarrollo Rural, y de Turismo, Industria y Comercio, el cual permite importar especies que no son propias del país y ser convertidas en locales, con el fin de mejorar la acuicultura en el país. A la luz de esta norma, las tilapias y truchas serían las primeras en ser declaradas como “especies domesticadas”, lo que afecta la biodiversidad del país y pone en riesgo la seguridad económica y alimentaria.
“Las consecuencias de la introducción de este tipo de especies resultan inciertas, es decir, pueden prosperar y competir con los peces nativos e incluso acabarlos”, dijo Mojica. Dentro de los recursos hidrobiológicos y pesqueros en Colombia, se estima la existencia de 160 especies entre introducidas y trasplantadas, es decir, especies que han sido sacadas de su área de distribución natural para llevarlas a una región en la que nunca han estado. El profesor Mojica recuerda que las truchas son traídas de América, Europa y Asia, mientras que las tilapias vienen de África y ambas se han considerado especies introducidas. Al respecto, explica que cuando un organismo se lleva a un lugar al que no pertenece, puede no presentar enfermedades ni tener depredadores por lo que se reproduce fácilmente. Frente a esto, el Comité Colombiano de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), al que pertenece el profesor del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, Gonzalo Andrade, emitió una carta al Ministerio de Ambiente y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), puntualizando que las especies invasoras recientemente han llegado a ser consideradas como amenaza para la seguridad de las naciones, debido a los daños que pueden producir a niveles económicos y ecológicos. Por ejemplo, en el río Magdalena, se ha visto una disminución de las especies nativas, mientras las especies exóticas invasoras aumentan, a lo cual se suma el reciente hallazgo del pez basa en dicha cuenca. Esta situación podría poner en riesgo la seguridad económica y alimentaria de más de 40.000 pescadores y más de 200.000 personas dependientes de la pesca, quienes han visto una disminución de las capturas de especies nativas de consumo tradicional, como el bocachico y el bagre rayado. “Los costos para controlar las especies introducidas pueden ser enormes, pues alcanzan los millones de dólares. El Ministerio de Ambiente, la AUIP y el Ministerio de Comercio, precisan que estas especies se podrían domesticar, como si por ende esto les cambiará su biología”, sostuvo el docente Mojica. El investigador señaló, además, que se quiere promover la trucha y la tilapias para desarrollar zoocría (manejo de animales pertenecientes a especies no domésticas), por medio del decreto 1780 de 2015 el cual, según Mojica, tiene debilidades y fallas, tanto científicas como jurídicas, que no garantizan la protección de la biodiversidad. AGENCIA UN.





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